
¡Ésta noche todo se escapa, es la hora de la cosecha!
Temblad, mis niños en sus camitas
Algo se arrastra, ahí afuera en la noche
Dice su nombre con hambre y antojo de hojas muertas
Encended el cirio y tal vez nunca sepáis
De los horrores que guarda la sonrisa de un lobo.
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