Pequeña Elsie, ¿dónde estás? ¿Dónde encuentro dime, tus manos de niebla azucarada?Te fuiste ya hace tanto tiempo y la Diosa de nuestro mundo insiste en permanecer oculta. Mi bosque se vuelve un poco más seco cada día y ya no danzan las estatuas del lago. No dejes que retroceda el musgo de mi sauce. Vuelve a nosotros, recuerda, te lo imploro, tan sólo recuerda los días felices bajo la Luna, cuando enjambres de luciérnagas bajaban a nuestro hogar. Recuerda y vuelve querida Elsie, con tu amigo el Ciervo de Plata.
Hola, la verdad me gustó la historia, está chida... bonita imaginación. Yo soy mala escribiendo. Saludos y sigue escribiendo, de verdad.
ResponderEliminar¡Muchísimas gracias, Elsa! Me alegró mucho haberte encontrado después de tanto tiempo y que ahora vengas a jugar a mi página. Espero que en el futuro próximo podamos trabajar juntos y hacer de este mundo un lugar mejor.
ResponderEliminarTu amigo A.A. el Ciervo