¡Aprende la lengua de Amaterasu!

¡¡¡Un millón de millones de bienvenidas!!!

¡¡¡Un millón de millones de bienvenidas!!!
He aquí tu refugio de letras, el recoveco del que nunca serás echad@. Ven conmigo al bosque y encuentra la belleza de la Diosa, juega con los faunos y canta con las sirenas. Aquí tu palabra es oro derramado, pronúnciala y escucharemos entre las hojas. Ven y sabe que no estás sól@.

sábado, 15 de agosto de 2009

Selene

"All saints revile her and all sober men
Ruled by the God Apollo's golden mean-
In scorn of which I sailed to find her
In distant regions likeliest lo hold her
Whom I desired above all things to know,
Sister of the mirage and echo.
It was a virtue not to stay,
To go my headstrong and heroic way
Seeking her out at the volcano's head,
Among pack ice, or where the track had faded
Beyond the cavern of the leven sleepers:
Whose broad hígh brow was white as any leper's,
Whose eyes were blue, with rowan-berry lips,
With hair curled honey-coloured to white hips.
Green sap of Spring in the young wood a-stir
Will celebrate the Mountain Mother,
And every song-bird shout awhile for her;
But I am gifted, even in November,
Rawest of seasons, with so huge a sense
Of her nakedly worn magnificente
1 forget cruelty and past betrayal,
Careless of where the next bright bolt may fall."

"Todos los santos la denigran, y todos los hombres cuerdos
gobernados por la regla de oro del Dios Apolo,
en menosprecio de la cual nos hicimos a la vela para encontrarla
en regiones distantes donde más probablemente se halle,
a quien por encima de todas las cosas deseábamos conocer:
hermana del espejismo y del eco.
Fue una virtud no quedarse,
seguir nuestro obstinado y heroico camino
buscándola en la cima del volcán,
entre hielo apretado o allí donde la pista se había borrado
más allá de la caverna de los siete durmientes:
cuya ancha y alta frente era tan blanca como la de cualquier leproso,
cuyos ojos eran azules, con labios como bayas de fresno,
y el cabello de miel ondulante cubriendo sus caderas blancas.
Una verde savia primaveral agitándose en el bosque joven
se prepara a celebrar a la Madre Montaña,
cada pájaro cantor trinará un rato para ella;
pero a nosotros se nos ha dado, aún en noviembre,
la estación más cruel, tal agudo sentido
de su magnificencia desnuda
que olvidamos la crueldad y la traición pasadas,
sin importarnos dónde puede caer el próximo rayo."

Robert Graves


!Ave, Diosa Blanca!

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