
Un pequeño regalo para mañana, 26 de agosto, en que cumples años, querida, querida Gaby, amiga mía de tantos años y soledades. Gracias a ti supe lo que era el amor verdadero por primera vez en la vida, y ahora, atados a una amistad que nunca acabará, te pido, como nunca lo había hecho, que brilles en el firmamento. Incéndialo todo y no te apagues. Yo te veré de cerca y escribiré desde Irlanda y tal vez un día nos encontremos en Praga, y conozcas a mi pequeña Nati y seamos felices, como antaño donde nada parecía doler.
Toca, toca ese violín tuyo y que exploten de nuevo los sentimientos.
Las cuerdas de tu violín
tocan mi timbre y se van
me perturban, me perturban
pero me hacen soñar
con los días felices
en aquel hogar
de teatros, cafés y bosque
Y ahora levantarás los cimientos
de una nueva sociedad
¡Constrúyelos fuertes, ángel,
no se vayan a quebrar!
La tierra maple te espera
y Praga cuenta los días
desesperan por tu visita
por tener tu piel de pera
cortada en dos
cortada en tres
uno
dos
tres
¡Feliz cumpeaños otra vez!
No hay comentarios:
Publicar un comentario